Tendinitis de De Quervain en Santiago de Compostela

Ese dolor en el borde de la muñeca que castiga cada agarre.
Y que la férula y el tape ya no calman.

Coger a tu hijo en brazos, levantar peso, girar una llave: si esos gestos disparan un dolor en el lado del pulgar de la muñeca, es posible que tengas una tendinitis de De Quervain. Cuando el tratamiento conservador toca techo, la solución existe: infiltración ecoguiada en consulta y, si hace falta, una cirugía pequeña con anestesia local — a casa el mismo día.

Dr. Samer Amaz, cirujano especialista en cirugía de miembro superior
Dr. Samer Amaz Cirugía del miembro superior. Opero sólo hombro, codo, mano y muñeca. El De Quervain se resuelve en consulta o con cirugía ambulatoria de anestesia local.

Tres vidas distintas. Un mismo punto de dolor.

Quizá acabas de ser madre. Tu bebé ya pesa ocho, diez kilos — come, aún no camina, y lo coges cien veces al día. De la cuna, de la trona, del suelo, del carrito. Y cada vez que lo alzas, la muñeca te lanza un latigazo en el borde, justo del lado del pulgar. Has empezado a cogerle con miedo. Y a sentirte culpable por ello.

Quizá tu trabajo vive en tus manos. Limpieza, peluquería, maquinaria, cadena: pinza y giro de muñeca, cientos de veces por jornada. El dolor empezó como una molestia al final del día. Ahora te acompaña desde por la mañana.

O quizá es tu entrenamiento. La kettlebell, el curl martillo, la pala de pádel: todos cargan la muñeca en el mismo plano. Y ahora ese punto del borde protesta hasta al coger la mochila.

Tres historias distintas — y la misma lesión: una tendinitis de De Quervain. Dos tendones del pulgar atrapados en un túnel que se ha engrosado.

Y las tres historias suelen compartir también otra cosa: la lista de remedios ya probados.

El tape, la férula, los ejercicios: por qué alivian… y por qué no resuelven

Seguramente ya has pasado por varias de estas estaciones:

  • Las cintas de colores — el kinesiotape — que te pusieron o te pusiste siguiendo un tutorial.
  • La muñequera del bazar, y después la férula «de verdad», la que inmoviliza el pulgar.
  • Los ejercicios que te recomienda YouTube.
  • Antiinflamatorios, hielo, y descansar la mano… hasta donde tu vida te deja descansarla.

Y probablemente algo de eso te alivió. Mientras. El motivo es simple: la férula y el tape funcionan quitando movimiento — menos deslizamiento, menos fricción, menos dolor. Son analgesia mecánica.

Pero ninguna cinta ensancha un túnel engrosado. En cuanto vuelves a tu vida — a tu hijo, a tu trabajo, a tu deporte — la fricción vuelve. Y el dolor con ella.

Si tras semanas de férula bien puesta el dolor reaparece en cuanto la dejas, no lo estás haciendo mal. Has tocado el techo del tratamiento conservador. Y a partir de ese techo, las herramientas eficaces son otras.

Cada semana de férula que no funciona es una semana más cogiendo a tu vida con la otra mano

Si estás en el bucle — tape, férula, ejercicios, mejora, recaída — no te falta disciplina. Te falta saber dónde está el techo de cada tratamiento y cuál es el siguiente escalón.

Deja tu email y recibe en tu buzón qué funciona de verdad en el De Quervain y en qué orden: qué puede darte la férula (y qué no), cuándo la infiltración ecoguiada resuelve el cuadro, y cuándo la cirugía — pequeña, con anestesia local y a casa el mismo día — es la decisión inteligente.

Qué está pasando dentro — y el test que puedes hacer ahora mismo

Por el borde de tu muñeca, del lado del pulgar, pasan dos tendones que lo mueven: el abductor largo y el extensor corto. Viajan juntos por un túnel — el primer compartimento extensor — pegado al relieve óseo que notas en el borde de la muñeca.

En el De Quervain, la vaina de ese túnel se inflama y se engrosa. Los tendones dejan de deslizarse con suavidad, y cada gesto del pulgar — cada agarre, cada giro de muñeca — es fricción. Esa fricción es tu dolor.

El test de Finkelstein

Puedes orientarte ahora mismo, con cuidado: mete el pulgar dentro del puño, cerrando los dedos sobre él, y desvía suavemente la muñeca hacia el lado del meñique.

Si ese gesto reproduce tu dolor exactamente en el borde de la muñeca, es muy sugestivo de De Quervain. Orientativo, no definitivo: la confirmación se hace en consulta, con la exploración y una ecografía que ve directamente los tendones y su vaina engrosada.

Y una precisión que importa, porque en esa zona conviven lesiones que se confunden: si tu dolor vive más abajo, en la base carnosa del pulgar, y lo dispara la pinza — abrir tarros, girar llaves —, piensa antes en una rizartrosis. Si lo que domina es hormigueo nocturno en los dedos, el problema es un nervio: túnel del carpo. Más abajo tienes las tres, comparadas.

El error más caro: quedarse a vivir en el bucle

«Me pongo el tape y voy tirando.»

«Llevo la férula por las noches desde hace meses.»

«Será del móvil. Ya se pasará.»

«No puedo dejar de coger a mi hija. Me aguanto.»

Todas estas frases comparten una cosa: administran el dolor en lugar de resolver su causa.

Y el bucle tiene un coste que se acumula en silencio:

  • La vaina engrosada no se adelgaza por esperar; con el gesto repetido de cada día, la fricción se perpetúa.
  • Empiezas a compensar: agarras raro, cargas con la otra mano, evitas gestos. Y las compensaciones acaban doliendo en otro sitio.
  • Y lo más caro de todo: los meses. De coger a tu hijo con miedo, de trabajar apretando los dientes, de entrenar a medias.

El De Quervain no se aguanta. Se resuelve.

A partir del techo de la férula, dos herramientas que sí actúan sobre la causa

La primera: la infiltración ecoguiada. Corticoide y anestésico depositados con ecografía en tiempo real dentro de la vaina del tendón — no «por la zona». La precisión aquí no es un lujo: el compartimento puede tener tabiques internos, y la medicación debe llegar exactamente a donde los tendones rozan. Se hace en consulta, en unos minutos, y bien indicada resuelve una gran parte de los casos.

La segunda: la cirugía de liberación. Cuando la infiltración no basta o el cuadro reaparece, se abre el techo del túnel engrosado para que los dos tendones vuelvan a deslizarse libres. Anestesia local, ambulatoria — a casa el mismo día —, incisión de pequeño tamaño y movilización precoz de la mano.

La fase se determina en una consulta: exploración, maniobra de Finkelstein y ecografía. Y cuando la indicación es de infiltración, la mayor parte de las veces sale puesta de esa misma visita.

La cirugía del De Quervain: pequeña, resolutiva y sin ingreso

Cuando toca — porque la infiltración no ha bastado o el cuadro reaparece —, la liberación del primer compartimento es una cirugía muy agradecida:

  • Anestesia local. Solo se duerme la zona. Sin anestesia general ni ingreso.
  • Ambulatoria, de verdad. Entras y sales el mismo día; la intervención dura minutos. Se abre el techo del túnel — comprobando también los tabiques internos, si existen, que es donde fallan las cirugías incompletas — y los tendones quedan libres.
  • Movilización precoz. La mano y el pulgar se mueven pronto; para la vida diaria, la recuperación se mide habitualmente en días a pocas semanas.

Y una nota específica para las madres recientes: si estás dando lactancia, dilo en la valoración. Hay opciones de tratamiento compatibles — se elige contigo, con toda la información sobre la mesa. Tener un bebé no te condena a aguantar.

El criterio de siempre: no opero a quien no lo necesita. Si tu De Quervain está en fase de infiltración — o incluso de férula bien pautada —, saldré a decírtelo. Si ya ha tocado techo, también.

Señales de que tu muñeca necesita una valoración

  • Dolor en el borde de la muñeca, del lado del pulgar, al agarrar, girar o cargar.
  • Coger a tu bebé o niño pequeño se ha convertido en un gesto que temes.
  • El dolor sube a veces hacia el antebrazo, o notas hinchazón en ese borde.
  • El test del puño (Finkelstein) te reproduce el dolor en ese punto exacto.
  • Llevas semanas de tape, férula o ejercicios y el alivio no se consolida.
  • Ya te infiltraron una vez «a ciegas» y el efecto duró poco.
  • Trabajas con las manos — limpieza, peluquería, maquinaria — y el dolor ya está desde por la mañana.
  • Estás compensando con la otra mano o cambiando cómo agarras.

Si reconoces dos o más, tu muñeca tiene nombre, causa y solución. Las tres cosas salen de una misma consulta — a veces, con el primer tratamiento ya puesto.

Dr. Samer Amaz — Cirujano especialista en miembro superior

Solo trato hombro, codo, mano y muñeca. Es lo único que hago.

En el De Quervain, esa dedicación exclusiva marca dos diferencias concretas: el diagnóstico fino — distinguirlo de una rizartrosis, un túnel del carpo o una artrosis de muñeca que duelen en el mismo barrio, y detectar cuándo coexisten — y la precisión del tratamiento: una infiltración que no entra en la vaina, o una cirugía que no libera los tabiques internos del compartimento, son la explicación habitual de los «a mí eso no me funcionó».

No opero a quien no lo necesita. Si tu muñeca está en fase de férula o de infiltración, te lo digo — y la infiltración, guiada por ecografía, sale de esa misma consulta la mayor parte de las veces. Si ha tocado techo, también te lo digo, con la información que necesitas para decidir tú.

Trayectoria y reconocimientos

  • Número uno de Europa en el examen EBOT (European Board of Orthopaedics and Traumatology), el examen europeo oficial de la especialidad.
  • Tesis doctoral con mención internacional, tras periodo de formación en Reino Unido. Una distinción especialmente infrecuente en medicina.
  • Formación específica en cirugía de alta complejidad de miembro superior realizada en Reino Unido en técnicas que no se realizaban en España.
  • Estancias en centros de referencia europeos en cirugía de miembro superior en Alemania y Francia.
  • Cirujano de referencia en Galicia para casos derivados por otros traumatólogos en lesiones complejas de hombro, codo, mano y muñeca.

Conoce mi trayectoria completa →

Cómo es la primera consulta

La primera consulta dura entre 30 y 45 minutos.

Voy a hacer:

  • Historia clínica completa: cuándo empezó, qué gestos lo disparan, qué has probado y durante cuánto tiempo — y tu contexto: posparto, lactancia, trabajo, deporte.
  • Exploración específica de la muñeca, con la maniobra de Finkelstein y la localización precisa del dolor — que es lo que separa un De Quervain de una rizartrosis o de otra lesión del borde radial.
  • Ecografía en consulta, que ve directamente los tendones y el engrosamiento de la vaina, detecta los tabiques internos del compartimento (importan para el tratamiento) y descarta o confirma lesiones que coexisten.
  • Si hay dudas articulares, una radiografía simple las resuelve; la resonancia rara vez es necesaria en esta lesión.
  • Y el plan, con nombre y fecha: férula bien pautada si aún hay margen, infiltración ecoguiada — la mayor parte de las veces, en esa misma visita — o cirugía de liberación, programada sin lista de espera.

Saldrás de la consulta con tres cosas claras: qué tiene tu muñeca, en qué punto de la escalera de tratamiento estás, y cuál es el siguiente paso — a veces, ya dado.

Precio de la primera consulta: 150 €

Por qué trabajo en consulta totalmente privada

No trabajo con ningún seguro médico. Y es una decisión, no una casualidad.

Cuando un médico trata a través de seguros, trata dentro de los límites que la aseguradora cubre y de los tiempos que la aseguradora gestiona. En una lesión como esta, eso suele significar semanas para la primera cita, la ecografía en otro centro y otra fecha, y la infiltración «a ciegas» — sin guía ecográfica — porque es lo que entra en el cuadro.

En consulta privada, el circuito completo — valoración, ecografía y tratamiento — cabe en una visita cuando la indicación es de infiltración. Y cuando es quirúrgica, la intervención se programa en cuestión de días, no de meses.

Esto importa especialmente en dos escenarios:

  • Cuando tu vida no puede esperar — un bebé no deja de pesar mientras tu mutua te da cita, y un trabajo manual no se pausa solo.
  • Cuando la precisión marca el resultado — la infiltración ecoguiada dentro de la vaina, con los tabiques localizados, es la que funciona. Y no suele estar cubierta así por los seguros.

Trabajar de forma privada me permite ofrecerte hoy el tratamiento que tu muñeca necesita hoy.

🏥 Centro Médico Compostela
📍 Rúa do Hórreo, 13, 15702 Santiago de Compostela

Atención a pacientes de toda Galicia. Sin listas de espera.

Preguntas frecuentes sobre la tendinitis de De Quervain

¿Qué es exactamente la tendinitis de De Quervain?

Es la inflamación y el engrosamiento de la vaina que envuelve a dos tendones del pulgar — el abductor largo y el extensor corto — a su paso por un túnel en el borde de la muñeca: el primer compartimento extensor. Cuando ese túnel se estrecha, los tendones rozan en cada gesto del pulgar y de la muñeca. Ese roce es tu dolor.

La verás nombrada como tendinitis, tenosinovitis o síndrome de De Quervain: son la misma entidad. Y tiene hasta apodo: «muñeca de la madre», porque el posparto y el cuidado de bebés son uno de sus escenarios más típicos.

¿Cómo puedo saber si tengo De Quervain? ¿Qué es la maniobra de Finkelstein?

Hay una pista de localización: el dolor vive en el relieve óseo del borde de la muñeca, del lado del pulgar, y empeora al agarrar, hacer pinza, girar la muñeca o levantar peso. Puede irradiar hacia el antebrazo.

Y hay un test orientativo que puedes hacer con cuidado: la maniobra de Finkelstein. Mete el pulgar dentro del puño y desvía suavemente la muñeca hacia el lado del meñique. Si ese gesto reproduce tu dolor exactamente en ese punto, es muy sugestivo de De Quervain. La confirmación se hace en consulta, con la exploración y una ecografía que ve directamente los tendones y el engrosamiento de su vaina.

¿Cómo se diferencia de la rizartrosis o del túnel del carpo?

Las tres conviven en la misma zona de la mano y se confunden a menudo. La orientación rápida: en el De Quervain el dolor está en el borde de la muñeca, sobre el relieve óseo, y lo disparan el agarre y la desviación de la muñeca. En la rizartrosis, el dolor vive más abajo, en la base del pulgar, y lo dispara la pinza: abrir tarros, girar llaves. Y en el túnel del carpo lo que domina no es el dolor sino el hormigueo de los dedos, sobre todo nocturno — el problema es un nervio, no un tendón.

En consulta, la exploración y la ecografía las distinguen con claridad — y también detectan cuándo coexisten, que ocurre más de lo que parece.

¿Por qué es tan frecuente en el embarazo, el posparto y al cuidar bebés?

Por la suma de dos factores. El hormonal: los cambios del embarazo y el posparto favorecen la retención de líquido y la inflamación de las vainas tendinosas. Y el mecánico: coger al bebé en brazos — sobre todo cuando ya pesa 8 o 10 kilos y todavía no camina — obliga a un gesto repetido de carga con la muñeca desviada que castiga exactamente estos tendones. El carrito, la trona y la bañera rematan la faena.

Por eso no afecta solo a madres: abuelas, cuidadoras y profesionales de guardería lo desarrollan por el mismo mecanismo. Si estás en periodo de lactancia, dilo en la valoración: hay opciones de tratamiento compatibles, y se elige contigo.

¿Sirven el kinesiotape, la férula o los ejercicios?

Sirven para lo que sirven — y conviene saberlo antes de encadenar meses con ellos. La férula tipo spica (la que inmoviliza el pulgar, no una muñequera genérica) y el tape alivian porque reducen el movimiento: menos deslizamiento, menos fricción, menos dolor. Los ejercicios y la fisioterapia ayudan en fases leves y en la recuperación.

Su límite es mecánico: ninguno de ellos ensancha un túnel engrosado. Si tras varias semanas de férula bien puesta el dolor reaparece en cuanto vuelves a tu vida, no lo estás haciendo mal — has tocado el techo de lo que el tratamiento conservador puede dar. A partir de ahí, las herramientas eficaces son otras.

¿Cómo es la infiltración? ¿Cuánto tarda en hacer efecto y cuántas pueden ponerse?

Es el tratamiento con mejores resultados cuando el conservador toca techo: corticoide y anestésico depositados dentro de la vaina del tendón, guiados por ecografía en tiempo real. La guía ecográfica importa especialmente aquí, porque el compartimento puede tener tabiques internos y la medicación debe llegar a donde rozan los tendones — no «por la zona». Se hace en consulta, en unos minutos, y la molestia es breve.

El efecto suele notarse en los primeros días o semanas, y bien indicada resuelve una gran parte de los casos. Si el cuadro persiste o reaparece, puede valorarse una segunda infiltración — pero encadenar infiltraciones sin plan no es una estrategia: si la segunda no consolida el resultado, la conversación honesta es la quirúrgica.

¿Cuándo hay que operar y cómo es la cirugía de De Quervain?

La cirugía se plantea cuando el tratamiento conservador y la infiltración no resuelven el cuadro, o cuando este reaparece una y otra vez. Consiste en liberar el primer compartimento: abrir el techo del túnel engrosado — comprobando también los tabiques internos, si existen — para que los dos tendones del pulgar vuelvan a deslizarse libres.

Es una cirugía pequeña y muy resolutiva: anestesia local, ambulatoria — a casa el mismo día —, una incisión de pequeño tamaño en el borde de la muñeca y movilización precoz de la mano. Para la vida diaria, la recuperación se mide habitualmente en días a pocas semanas; para trabajos manuales de carga, algo más.

¿Cuánto tiempo de baja supone el De Quervain?

Depende de tu trabajo y del tratamiento. Con tratamiento conservador o tras una infiltración, muchas personas siguen trabajando con adaptaciones — el problema real suele ser el trabajo de carga o de pinza repetida, que es precisamente el que perpetúa el cuadro. Tras la cirugía, en trabajos de oficina la incorporación suele ser cuestión de días; en trabajos manuales exigentes, habitualmente algunas semanas.

La baja la gestiona tu médico de cabecera o tu mutua. Y una reflexión que comparto a menudo en consulta: meses de bajas intermitentes «a ver si mejora» suelen sumar más tiempo perdido que resolver el problema de una vez.

¿Cuánto cuesta el tratamiento de la tendinitis de De Quervain?

El presupuesto se concreta tras la primera valoración, porque depende de lo que necesite tu muñeca: no es lo mismo una infiltración que la liberación quirúrgica. La primera consulta tiene un coste de 150€ e incluye exploración completa con maniobra de Finkelstein, revisión de pruebas y, si está indicada, ecografía en consulta — que confirma el diagnóstico y, cuando procede, guía la infiltración en el mismo acto.

Trabajo exclusivamente en el ámbito privado: no tengo convenio con ninguna compañía de seguros.

Volver a coger la vida en brazos
sin pensar en la muñeca

Puedes seguir con el tape, la férula y los ejercicios que te recomienda YouTube.

Puedes seguir cogiendo a tu hijo con miedo, trabajando apretando los dientes, entrenando a medias.

O puedes resolver la causa: una infiltración ecoguiada en consulta — o una cirugía pequeña, con anestesia local y a casa el mismo día, si tu muñeca ya tocó techo.

El De Quervain no se aguanta. Se resuelve.

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