Artrosis de hombro en Santiago de Compostela

Te han dicho que es desgaste. Que aguantes. Que «aún es pronto».
Mientras tanto, el hombro decide por ti.

La artrosis de hombro no se cura — pero se resuelve. En los grados bajos hay margen real de tratamiento. Y en los avanzados, la prótesis de hombro te devuelve lo que el desgaste se llevó. Sin listas de espera de dos años.

Dr. Samer Amaz, cirujano especialista en cirugía de miembro superior
Dr. Samer Amaz Cirugía del miembro superior. Opero sólo hombro, codo, mano y muñeca. Prótesis de hombro anatómica e invertida.

Tu hombro lleva años avisando. Y tu vida lleva años encogiéndose.

No fue de un día para otro. Primero fueron los crujidos. Después, el dolor al mover. Ahora el dolor está ahí casi siempre — también de noche, cuando te giras sobre ese lado.

Y sin darte cuenta, has ido cediendo terreno:

  • Ya no cargas peso con ese brazo. Ni la compra, ni la maleta, ni a tus nietos.
  • El deporte que te gustaba, o lo has dejado o lo haces a medias.
  • Te vistes con truco. Duermes del otro lado. Trabajas compensando.
  • Los antiinflamatorios y las infiltraciones funcionan un tiempo… y cada vez menos tiempo.

Y cuando has pedido ayuda, las respuestas han sido variaciones de lo mismo: que es desgaste, que es la edad, que eres joven para una prótesis, que aguantes hasta que no puedas más. O una lista de espera que se mide en años.

Aguantar no es un plan. Es la ausencia de uno.

Si eres autónomo y tu hombro te está costando clientes, si eres deportista y estás viendo irse tus marcas, o simplemente no estás dispuesto a esperar dos años para que alguien te mire el hombro — esta página es para ti.

No todas las artrosis de hombro son iguales: hay dos caminos que llevan hasta aquí

Entender cuál es el tuyo importa, porque condiciona el tratamiento — incluida, si llega el caso, la elección de la prótesis.

La artrosis primaria: el desgaste

Es la clásica. El cartílago que recubre la articulación se va desgastando con los años — por el trabajo, por los movimientos repetidos, por el manejo de cargas… y también por genética. Cuando el cartílago pierde grosor, los huesos empiezan a rozar. Y aparecen el dolor, los crujidos y la rigidez.

La artropatía de manguito rotador: el balancín

Este segundo camino lo conoce mucha menos gente. Los tendones del manguito rotador mantienen la cabeza del húmero centrada, girando sobre su sitio — un movimiento concéntrico, redondo.

Cuando esos tendones se rompen y no se reparan a tiempo, la cabeza pierde lo que la contenía. Y el hombro deja de girar para empezar a moverse como un balancín. Ese balanceo, repetido miles de veces, desgasta la articulación de forma acelerada — y termina en artrosis.

La artropatía de manguito es la razón por la que insisto tanto en operar a tiempo las roturas del manguito rotador: la ventana biológica existe, y esta artrosis es lo que pasa cuando se cierra.

Si tu historia empezó con una rotura del manguito rotador que nunca se reparó, es muy probable que tu artrosis sea de este segundo tipo. Y eso, como verás más abajo, cambia el tipo de prótesis indicada.

Demasiado joven para una prótesis. Demasiado dolor para vivir así.

Si vives en ese limbo — te han dicho que «aún es pronto» pero nadie te ha dado un plan para el mientras tanto — no te falta paciencia. Te falta información.

Deja tu email y recibe en tu buzón qué opciones existen en cada grado de artrosis de hombro, qué puede ganar tiempo de verdad, y cuándo la prótesis deja de ser «el último recurso» para ser la solución.

El error más caro: aguantar hasta que no se pueda más

«Me dijeron que soy joven para una prótesis, que vuelva cuando no aguante.»

«La prótesis es el último recurso. Mejor apurar.»

«Estoy en lista de espera. Me han dado cita para dentro de año y medio.»

«Voy tirando con antiinflamatorios y alguna infiltración.»

Fíjate en lo que tienen en común: todas posponen la decisión. Ninguna es un plan.

Y posponer, en la artrosis de hombro, tiene un precio que casi nadie te explica:

  • Mientras esperas, el hombro sigue perdiendo movilidad — y la rigidez acumulada complica cualquier tratamiento posterior.
  • La musculatura que no se usa se debilita. Y a una cirugía se llega como se ha vivido: quien llega con mejor musculatura, se recupera antes y mejor.
  • Y los años de «aguantar» no se devuelven: son noches mal dormidas, trabajos a medias y planes cancelados que ya no vuelven.

Esperar por esperar no te hace llegar más fuerte a la solución. Te hace llegar peor.

«Pero la prótesis es el último recurso, ¿no?»

Es la frase que más daño hace en esta patología. Voy a ser honesto contigo con lo que hay detrás.

Si «último recurso» significa que la prótesis se indica cuando la artrosis está avanzada y los demás tratamientos ya no dan más de sí — es correcto. Nadie pone una prótesis en un hombro con margen.

Pero si «último recurso» significa que hay que agotar años de sufrimiento antes de merecerla, que operarse es una derrota o que «cuanto más tarde, mejor» — es falso. Y caro.

La prótesis de hombro no es una derrota. Es una de las cirugías con mayor impacto en calidad de vida de toda la traumatología: quita el dolor, devuelve función y devuelve el sueño.

¿Y los grados bajos? Ahí la conversación es otra, y a veces trae una sorpresa agradable: hay pacientes que llegan a mi consulta convencidos de que toca operarse… y se encuentran con que su artrosis todavía tiene margen — fisioterapia bien dirigida, infiltraciones ecoguiadas, medicina regenerativa en casos seleccionados. No cura la artrosis. Pero puede ganar tiempo de buena calidad.

La decisión, en ambos casos, no se toma con frases hechas. Se toma con una exploración, pruebas de imagen y una conversación honesta sobre cómo vives.

Qué está pasando, exactamente, dentro de tu hombro

El cartílago es el tejido que recubre los extremos de los huesos y permite que la articulación se mueva sin fricción. En la artrosis, ese cartílago pierde grosor de forma progresiva — hasta que, en las zonas más afectadas, el hueso roza directamente contra el hueso.

Ese roce es el dolor que notas. La inflamación que aparece tras la actividad. Los crujidos. La rigidez que va cerrando el movimiento.

El grado de ese deterioro — que se ve en una radiografía simple — es lo que decide qué opciones tienes. Por eso el primer paso no es elegir tratamiento: es saber en qué punto estás.

En los grados bajos, queda cartílago que proteger y margen para tratamientos que calman el dolor y frenan el deterioro.

En los grados avanzados, el cartílago perdido no vuelve — ningún tratamiento lo regenera — y la opción con resultados más sólidos y duraderos es la quirúrgica.

Un apunte que evita confusiones: esta página habla de la artrosis glenohumeral — la de la articulación principal del hombro. Existe también la artrosis acromioclavicular (la pequeña articulación de la parte alta del hombro, junto a la clavícula), mucho más frecuente y generalmente más benigna: duele arriba, al cruzar el brazo hacia el hombro contrario, y se trata casi siempre sin prótesis. En la valoración se distinguen en minutos.

Cuando toca operar: la prótesis de hombro, sin dramatismos

La cirugía sustituye las superficies dañadas de la articulación por implantes. Y en el hombro hay una particularidad que la mayoría desconoce: no hay una prótesis — hay dos. Y elegir bien lo es todo.

Prótesis anatómica

Reproduce la articulación original: una esfera en el húmero, una superficie en la escápula. Es la indicada, en general, en la artrosis primaria — cuando los tendones del manguito rotador están sanos, porque son ellos los que la hacen funcionar.

Prótesis invertida

Invierte la geometría del hombro — la esfera pasa al lado de la escápula — para que la articulación funcione con el músculo deltoides, sin depender del manguito. Es la diseñada para la artropatía de manguito rotador: el hombro del balancín, el que llegó a la artrosis porque sus tendones se rompieron y no se repararon.

Sobre lo que de verdad te importa:

  • El dolor es lo primero que mejora — y de forma muy notable. Muchos pacientes duermen mejor desde las primeras semanas.
  • La función se recupera de forma progresiva a lo largo de los primeros meses: primero los gestos cotidianos, después la carga y la actividad. Cabestrillo las primeras semanas y rehabilitación guiada desde fases tempranas.
  • Los implantes actuales duran: la gran mayoría sigue funcionando bien pasados 10 y 15 años, y muchos superan ampliamente ese horizonte.

No opero a quien no lo necesita: si tu artrosis tiene margen, te lo diré. Pero cuando la indicación es clara, retrasar la cirugía no te protege — te descapitaliza.

Y una ventaja de la consulta privada que en esta patología pesa mucho: cuando la decisión está tomada, la cirugía se programa. Sin listas de espera de dos años. El implante se elige por tu anatomía y tu caso — no por el cuadro de una aseguradora.

«¿Cuándo es el momento de la prótesis?»

Es la pregunta con la que vive todo paciente con artrosis de hombro. Y tiene respuesta — depende de tu tipo de artrosis y de tu grado. Te lo explico en este vídeo:

Señales de que ha llegado el momento de decidir con información

  • El dolor de hombro ya es diario, y también nocturno.
  • Los antiinflamatorios y las infiltraciones funcionan cada vez menos tiempo.
  • Has dejado actividades que te importan — deporte, trabajo manual, planes.
  • La movilidad se reduce: cada mes llegas un poco menos lejos.
  • Una radiografía o resonancia ya habla de artrosis, desgaste o «pinzamiento articular».
  • Tuviste una rotura de manguito que nunca se operó, y el hombro lleva años empeorando.
  • Te han dicho que «eres joven para una prótesis»… sin ofrecerte ningún plan alternativo.
  • Te han hablado de prótesis, pero quieres una segunda opinión especializada antes de decidir.

Si reconoces tres o más, mereces algo mejor que «aguanta»: mereces saber tu tipo, tu grado y tus opciones reales. Eso es una consulta, no una condena al quirófano.

Dr. Samer Amaz — Cirujano especialista en miembro superior

Solo opero hombro, codo, mano y muñeca. Es lo único que hago.

Esa dedicación exclusiva importa especialmente en la prótesis de hombro: es una cirugía donde la planificación, la elección del implante — anatómica o invertida — y la técnica marcan la diferencia entre un hombro que funciona y un hombro que solo ha dejado de doler. Mi formación en artroplastia de hombro la hice con referentes europeos de esta cirugía, en Francia y otros centros de referencia.

No opero a todo el que viene. Si tu artrosis tiene margen para tratamiento conservador o regenerativo, te lo digo — esa es a veces la sorpresa de la valoración. Si la indicación de prótesis es clara, también te lo digo, con la información que necesitas para decidir tú.

Trayectoria y reconocimientos

  • Número uno de Europa en el examen EBOT (European Board of Orthopaedics and Traumatology), el examen europeo oficial de la especialidad.
  • Tesis doctoral con mención internacional, tras periodo de formación en Reino Unido. Una distinción especialmente infrecuente en medicina.
  • Formación específica en cirugía de alta complejidad de miembro superior realizada en Reino Unido en técnicas que no se realizaban en España.
  • Estancias en centros de referencia europeos en cirugía de miembro superior en Alemania y Francia.
  • Cirujano de referencia en Galicia para casos derivados por otros traumatólogos en lesiones complejas de hombro, codo, mano y muñeca.

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Lo que dicen los pacientes

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Cómo es la primera consulta

La primera consulta dura entre 30 y 45 minutos.

Voy a hacer:

  • Historia clínica completa: cuándo empezó, cómo ha evolucionado, qué tratamientos has probado, qué has tenido que dejar — y qué quieres recuperar.
  • Exploración específica del hombro: movilidad activa y pasiva, fuerza, y estado del manguito rotador — clave para distinguir la artrosis primaria de la artropatía de manguito.
  • Ecografía en consulta para valorar los tendones del manguito, y análisis detallado de tus pruebas de imagen: la radiografía que determina el grado y, si procede, resonancia o TAC de planificación.
  • Determinación clara de tu tipo (primaria o artropatía de manguito) y de tu grado.
  • Y el plan: si hay margen conservador o regenerativo, con qué expectativas; y si la indicación es de prótesis, cuál — anatómica o invertida — y por qué.

Todo en el mismo sitio y en la misma visita: exploración, ecografía y plan. Sin peregrinar entre centros.

Al final de la consulta saldrás con tres cosas claras: qué tipo de artrosis tienes, en qué grado está, y cuál es tu plan — con nombres, plazos y expectativas realistas.

Precio de la primera consulta: 150 €

Por qué trabajo en consulta totalmente privada

No trabajo con ningún seguro médico. Y es una decisión, no una casualidad.

Cuando un cirujano opera a través de seguros, opera dentro de los límites que la aseguradora cubre: los implantes del cuadro, las pruebas dentro del cupo. Y dentro de los tiempos que la aseguradora gestiona — listas de espera que pueden mover una cirugía meses o años, mientras tu hombro sigue perdiendo musculatura y movilidad.

En consulta privada elijo en cada caso el implante exacto que necesita ese paciente concreto — anatómica o invertida, con la planificación que su anatomía pide. Y opero cuando la indicación está clara, no cuando el cupo lo permite.

Esto importa especialmente en dos escenarios:

  • Cuando esperar deteriora el punto de partida — en la artrosis de hombro, cada año de «aguantar» resta musculatura y movilidad, y eso se nota en la recuperación.
  • Cuando el implante marca la diferencia — la elección entre anatómica e invertida, y el modelo concreto, deben decidirse por tu caso, no por un catálogo cerrado.

Trabajar de forma privada me permite ofrecerte hoy el tratamiento que tu hombro necesita hoy.

🏥 Consulta privada — Santiago de Compostela
📍 Rúa Pintor Xaime Quesada, 2, 15702 Santiago de Compostela

Atención a pacientes de toda Galicia. Sin listas de espera.

Preguntas frecuentes sobre la artrosis de hombro

¿La artrosis de hombro se cura?

No. El cartílago que se pierde no se regenera, y ningún tratamiento — tampoco los biológicos — revierte una artrosis establecida. Pero que no se cure no significa que no se resuelva: en los grados bajos hay margen real para calmar el dolor y frenar el deterioro, y en los grados avanzados la prótesis de hombro ofrece resultados sólidos y duraderos sobre el dolor y la función.

La diferencia entre vivir mal con artrosis y vivir bien con ella (o tras resolverla) casi nunca está en la suerte: está en decidir con información, con un plan adaptado a tu tipo y a tu grado.

¿Qué se hace en cada grado de artrosis de hombro?

En los grados bajos, el objetivo es controlar el dolor y mantener la función: fisioterapia bien dirigida, infiltraciones ecoguiadas y, en casos seleccionados, tratamientos de medicina regenerativa. No curan la artrosis, pero pueden ganar tiempo de buena calidad.

En los grados avanzados, ese margen se agota: el cartílago perdido no vuelve y los tratamientos conservadores funcionan cada vez menos tiempo. Ahí la opción con mejores resultados es la quirúrgica — la prótesis de hombro. El grado se determina con una radiografía y una exploración; con eso, el plan deja de ser una incógnita.

¿Qué diferencia hay entre la prótesis anatómica y la prótesis invertida?

La prótesis anatómica reproduce la articulación original — una esfera en el húmero y una superficie en la escápula — y suele indicarse en la artrosis primaria, cuando los tendones del manguito rotador están sanos, porque son ellos los que la hacen funcionar.

La prótesis invertida cambia la geometría del hombro (la esfera pasa al lado de la escápula) para que la articulación funcione con el deltoides, sin depender del manguito. Es la indicada en la artropatía de manguito rotador — el hombro que desarrolló artrosis porque sus tendones se rompieron y no se repararon a tiempo. Elegir bien el implante es una de las decisiones más importantes de esta cirugía.

Me han dicho que soy demasiado joven para una prótesis. ¿Es verdad?

La edad importa, pero no decide sola. Lo que se valora es el conjunto: el grado de artrosis, el dolor, la repercusión en tu vida y tu demanda funcional. Hay pacientes de 55 años con el hombro destruido y la vida secuestrada por el dolor para los que esperar diez años más no es un plan razonable.

Es cierto que los implantes tienen una vida útil y que operarse joven puede implicar una cirugía de revisión en el futuro. Pero esa conversación debe hacerse con datos y con tus prioridades sobre la mesa — no despacharse con un «eres joven, aguanta». Aguantar también tiene un coste, y lo pagas todos los días.

¿Cuánto dura una prótesis de hombro?

Los registros actuales muestran que la gran mayoría de las prótesis de hombro siguen funcionando bien pasados 10 y 15 años, y muchas superan ampliamente ese horizonte. La duración depende del tipo de implante, de la calidad del hueso, del uso que se le dé y de que la cirugía esté bien indicada y bien ejecutada.

Si en el futuro un componente se desgasta o se afloja, existe la cirugía de revisión. Es una posibilidad a conocer, no un motivo para descartar una cirugía que puede devolverte décadas de función.

¿Cómo es la recuperación tras una prótesis de hombro?

El brazo lleva cabestrillo durante las primeras semanas, según el tipo de prótesis. La rehabilitación empieza pronto, de forma progresiva y guiada. Lo primero que suele mejorar — y de forma muy notable — es el dolor: muchos pacientes duermen mejor desde las primeras semanas.

La función se recupera a lo largo de los primeros meses: primero los gestos cotidianos (vestirse, comer, asearse), después la carga y las actividades más exigentes. La recuperación concreta depende del tipo de prótesis, del estado previo del hombro y del trabajo de rehabilitación — por eso llegar a la cirugía con la mejor musculatura posible mejora el resultado.

¿Puedo evitar la prótesis con medicina regenerativa?

Depende del grado, y conviene ser honesto: en grados bajos y moderados, los tratamientos biológicos (PRP, terapias celulares, ácido hialurónico) pueden calmar el dolor y ganar tiempo de buena calidad — a veces años. En una artrosis avanzada, con el cartílago perdido, no sustituyen a la prótesis.

En mi consulta la medicina regenerativa no es una promesa de «evitar la cirugía a toda costa»: es una herramienta con sus indicaciones. Si tu hombro tiene margen para intentarlo antes de operar, te lo diré — a veces esa es la sorpresa agradable de la valoración. Y si no lo tiene, también.

¿La artrosis de hombro da derecho a baja laboral o incapacidad?

En trabajos con carga, movimientos repetidos o brazos en alto, una artrosis de hombro sintomática puede justificar bajas — y, en casos avanzados con limitación permanente, valorarse una incapacidad. Esas decisiones las toman tu médico de cabecera, la mutua o el INSS según cada caso.

Lo que sí conviene saber: resolver el problema — con el tratamiento del grado que corresponda — suele ser mejor camino que encadenar bajas mientras el hombro se deteriora. Un hombro tratado a tiempo es, también laboralmente, un hombro que vuelve antes.

¿Cuánto cuesta la operación de prótesis de hombro?

El presupuesto se entrega tras la primera valoración, una vez determinado el grado, el tipo de prótesis indicada y las pruebas necesarias. La primera consulta tiene un coste de 150€ e incluye exploración completa, revisión de pruebas y, si está indicada, ecografía musculoesquelética en consulta.

Trabajo exclusivamente en el ámbito privado: no tengo convenio con ninguna compañía de seguros. Eso me permite elegir el implante exacto que necesita cada caso y programar la cirugía cuando la indicación está clara — sin listas de espera.

La artrosis no espera. La pregunta es cuánto tiempo más vas a esperarla tú.

Puedes seguir aguantando hasta que no se pueda más.

Puedes seguir en una lista de espera que se mide en años.

O puedes saber esta misma semana qué tipo de artrosis tienes, en qué grado está, y cuál es tu plan.

Si el dolor ya manda sobre tu trabajo, tu deporte y tus noches — el siguiente paso no es otra caja de antiinflamatorios.

Es decidir con información. No con resignación.

Aguantar no es un plan. Decidir, sí.