Medicina regenerativa · Terapias celulares (células madre)

Las células de tu propio cuerpo, aplicadas donde más las necesitas.

Lo que coloquialmente se llama «células madre» son terapias celulares autólogas. Tuyas. Procesadas y aplicadas en el mismo quirófano estéril.

Para artrosis moderada del miembro superior. Una sola sesión. Estudios clínicos con alivio prolongado de hasta cuatro años en casos seleccionados. Ninguna célula sale del entorno estéril donde se procesa.

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Una sola sesión Alivio prolongado 100% autólogo Quirófano estéril

Vamos a aclarar de qué hablamos cuando hablamos de «células madre»

Mucha gente llega buscando «tratamiento con células madre» para la artrosis. El término es útil porque es como lo busca el paciente, pero técnicamente es impreciso — y conviene explicar por qué antes de seguir.

El paciente dice / La realidad es

En la consulta hay traducciones que hacer constantemente entre lo que el paciente espera oír y lo que el médico realmente aplica. En este caso, son tres aclaraciones clave:

Células madre
Monocitos o células mesenquimales pluripotentes, ambas del propio paciente. No son las células embrionarias de los titulares de prensa ni se cultivan en laboratorio durante semanas.
De donante
Nunca. Son siempre tuyas, extraídas en el mismo acto: sangre periférica, tejido adiposo o médula ósea.
Igual que el PRP
No. El PRP concentra plaquetas (fragmentos celulares que liberan factores de crecimiento). Estas terapias concentran células nucleadas vivas con capacidad de migrar, dividirse y modular el entorno articular durante meses.

Con esa base, ya podemos hablar con precisión. Las «células madre» que aplicamos en consulta son terapias celulares autólogas — un paraguas que cubre dos técnicas distintas pero relacionadas. La elección entre una u otra depende del caso clínico, no del marketing.

Dos tipos de células, dos vías de obtención, una misma estrategia biológica

Bajo el paraguas de «células madre» coexisten en realidad dos técnicas con perfiles distintos. La elección depende del tipo de articulación, del perfil del paciente y del objetivo terapéutico.

Vía 1 — Monocitos

Células sanguíneas

Origen: sangre periférica

Los monocitos son células del sistema inmune con potente capacidad antiinflamatoria y participación relevante en la reparación tisular. Se obtienen de una extracción de sangre venosa (como una analítica), se concentran en el propio quirófano y se aplican intraarticularmente bajo guía ecográfica.

Preferentes en articulaciones pequeñas (rizartrosis, interfalángicas, muñeca) y cuando el componente inflamatorio domina el cuadro clínico.
Vía 2 — Mesenquimales

Células mesenquimales pluripotentes

Origen: tejido adiposo o médula ósea

Las células mesenquimales tienen capacidad de diferenciarse en distintos tipos de tejido conectivo. Se obtienen de un lipoaspirado mínimo bajo anestesia local (habitualmente del abdomen) o, en casos seleccionados, de un aspirado de médula ósea del hueso ilíaco.

Preferentes en articulaciones medianas-grandes (hombro, codo) o cuando se busca un efecto biológico más amplio sobre los tejidos articulares.

La elección entre una u otra técnica se discute en consulta con la información clínica delante. No hay regla fija: pesan el tipo de articulación, la edad del paciente, las comorbilidades, la preferencia personal sobre vía de obtención y el coste relativo del procedimiento. Algunos pacientes con artrosis en mano y muñeca necesitan mesenquimales y algunos pacientes con lesiones de hombro responden bien a monocitos — la individualización es la regla, no la excepción.

Qué hacen las células una vez aplicadas

Mecanismos biológicos que actúan sobre el entorno de la articulación cuando la artrosis ha avanzado a un grado intermedio-alto.

Mecanismo 1

Modulación de la inflamación crónica

Tanto los monocitos como las células mesenquimales liberan citoquinas antiinflamatorias y factores moduladores que ayudan a romper el ciclo inflamación → dolor → más inflamación que mantiene activa la artrosis. El efecto antiinflamatorio se construye durante semanas, no horas, pero puede ser más profundo y duradero que el de un antiinflamatorio convencional.

Mecanismo 2

Señalización a los tejidos articulares

Las células implantadas señalizan a los tejidos articulares (cartílago residual, membrana sinovial, hueso subcondral) para favorecer mecanismos de reparación tisular. No regeneran el cartílago perdido, pero contribuyen a un entorno biológico en el que el tejido residual viable puede mantenerse mejor.

Mecanismo 3

Potencial de diferenciación (mesenquimales)

Las células mesenquimales, además de los dos efectos anteriores, tienen capacidad de diferenciarse parcialmente en tipos celulares del tejido conectivo. En articulaciones grandes con tejido aún viable, esto puede aportar un componente biológico adicional que los monocitos no aportan en la misma medida.

Una nota honesta: ninguna terapia celular regenera completamente un cartílago articular perdido. Lo que hacen es modular el entorno biológico de la articulación y contribuir a preservar el tejido viable y a reducir el ciclo inflamatorio crónico. Cuando hay margen biológico — cartílago residual viable, sin colapso articular completo — el beneficio clínico puede mantenerse, según algunos estudios con seguimiento prolongado, de forma consistente durante los primeros uno o dos años y hasta cuatro años en algunos pacientes seleccionados, con una sola aplicación. La duración del efecto puede variar según el grado de artrosis, la articulación tratada y las características individuales de cada paciente.

Para qué tipo de paciente está pensado

Las terapias celulares no son ni la primera ni la última línea de tratamiento. Su sitio en el escalado terapéutico es muy concreto: artrosis moderada con deterioro significativo del cartílago pero todavía con margen biológico.

El perfil que más se beneficia de esta opción suele cumplir varios de estos criterios:

  • Artrosis radiográfica grado III con pérdida significativa de grosor del cartílago articular, pero sin colapso articular completo todavía.
  • Pacientes que han hecho ya el escalado regenerativo más sencillo (ácido hialurónico, PRP en su indicación, suero rico en citoquinas) con respuesta parcial o que ha ido perdiendo durabilidad.
  • Pacientes que quieren retrasar o evitar la cirugía protésica teniendo aún cartílago articular residual viable que justifica una intervención biológica.
  • Componente inflamatorio crónico persistente que el tratamiento convencional no acaba de controlar y que sigue activo en ecografía o resonancia.
  • Pacientes que buscan una intervención más duradera con una sola sesión, en lugar de protocolos repetidos cada pocos meses.
  • Pacientes con buen estado general capaces de tolerar un procedimiento en quirófano sin riesgos añadidos.
  • Múltiples articulaciones afectadas en el miembro superior que se pueden tratar en el mismo acto clínico (varias interfalángicas, trapeciometacarpiana + otra articulación de la misma mano, etc.).

El factor común es la convergencia entre un grado de artrosis suficientemente avanzado como para justificar la inversión técnica y una articulación que todavía conserva margen biológico para responder a la intervención. Por debajo de ese umbral, otras técnicas (AH, PRP, suero rico en citoquinas) son más eficientes en relación efecto-coste. Por encima, la cirugía protésica suele ser la respuesta.

Articulaciones del miembro superior donde se aplican

Cuatro articulaciones principales con criterios distintos de técnica preferente. La etiqueta de «Monocitos» o «Mesenquimales» es orientativa, no absoluta — la decisión se individualiza en consulta.

Hombro

Omartrosis moderada-avanzada

Artrosis glenohumeral con grado III, dolor crónico y cartílago residual viable. La articulación más voluminosa del miembro superior — el volumen del concentrado celular y el efecto biológico sobre los tejidos articulares pesan más aquí.

Mesenquimales
Codo

Artrosis del codo establecida

Artrosis humerorradial y humerocubital en pacientes activos o con secuelas de lesiones antiguas. Indicación habitualmente mesenquimal por el volumen articular y el efecto biológico más amplio.

Mesenquimales
Muñeca

Artrosis radiocarpiana

Artrosis postraumática o degenerativa de la muñeca con dolor persistente. Articulación de tamaño intermedio — la elección entre monocitos o mesenquimales se decide caso a caso según componente inflamatorio dominante y preferencia del paciente.

Ambas
Mano

Rizartrosis e interfalángicas

Artrosis de la base del pulgar (trapeciometacarpiana) y artrosis nodular de los dedos (nódulos de Heberden y Bouchard). Articulaciones pequeñas con componente inflamatorio dominante — los monocitos son habitualmente la primera opción por su facilidad de obtención y buena respuesta clínica.

Monocitos

Aplicación combinada: en muchos casos pueden tratarse varias articulaciones de la misma mano (trapeciometacarpiana + varias interfalángicas) o incluso bilateral en el mismo acto clínico, lo que optimiza el coste y la recuperación.

Por qué todo el procedimiento se hace en quirófano

Es la diferencia más importante de esta técnica respecto al resto del hub regenerativa. Y no es una cuestión de complejidad quirúrgica — es una cuestión de esterilidad y de regulación.

Cuando se trabaja con células vivas autólogas que van a reintroducirse en una articulación del propio paciente, el entorno tiene que ser quirúrgico. La razón no es la dificultad técnica del procedimiento — extraer sangre o hacer un lipoaspirado mínimo no es cirugía mayor — sino el riesgo de contaminación bacteriana del concentrado celular si se procesara fuera del entorno estéril.

Todo dentro del quirófano. Las células nunca salen del entorno estéril.

En cualquier técnica que implique manipulación celular, la cadena estéril es la diferencia entre un tratamiento seguro y un tratamiento con riesgo de infección articular grave. Por eso el flujo completo se desarrolla así:

🩸

Extracción

Sangre, grasa o médula del propio paciente

⚗️

Procesamiento

Centrifugación y concentración celular

🔬

Concentrado

Listo para aplicación inmediata

💉

Aplicación

Intraarticular ecoguiada

Las células no salen del quirófano en ningún momento. No se transportan a un laboratorio externo. No se cultivan durante días. No se procesan en consultas no estériles. Todo el ciclo completo —desde la extracción hasta la aplicación intraarticular— ocurre dentro del mismo quirófano, en el mismo acto, bajo las condiciones de asepsia que cualquier procedimiento que vaya a introducirse en una articulación requiere.

Mínima manipulación · Cadena estéril continua

Esta cadena estéril continua tiene otra implicación importante: mantiene el tratamiento dentro del marco regulatorio de «mínima manipulación» — lo que significa que no se trata como medicamento de terapia avanzada (ATMP) y no requiere las autorizaciones específicas de esos productos. Es un acto médico de manipulación de tejido autólogo del propio paciente, técnicamente y legalmente bien establecido.

Cómo es el procedimiento paso a paso

Un único acto clínico que dura aproximadamente entre 60 y 90 minutos según la vía elegida.

Valoración previa y planificación

Exploración clínica detallada, revisión de pruebas de imagen actualizadas (radiografía, resonancia, ecografía), confirmación del grado de artrosis y del cartílago residual. Discusión de las opciones —monocitos vía sangre o mesenquimales vía lipoaspirado/médula ósea— y elección conjunta de la técnica adecuada para tu caso.

Extracción de la muestra (en quirófano)

Ya en quirófano, bajo anestesia local y, en algunos casos, con sedación complementaria —no es anestesia general—: extracción de sangre periférica (para monocitos) o lipoaspirado abdominal mínimo / aspirado de médula ósea del hueso ilíaco (para mesenquimales). Procedimiento ambulatorio.

Procesamiento celular (en el mismo quirófano)

Procesamiento de la muestra dentro del propio quirófano mediante centrifugación y concentración celular en sistemas cerrados estériles. El concentrado celular queda listo en menos de una hora. Las células no salen del entorno estéril en ningún momento del proceso.

Aplicación intraarticular ecoguiada

Aplicación del concentrado celular en la articulación afectada bajo guía ecográfica en tiempo real. La ecografía garantiza la distribución precisa del concentrado en el espacio articular. Si hay varias articulaciones a tratar, se hacen en el mismo acto.

Tras el procedimiento, el paciente sale del quirófano caminando. Se recomienda reposo relativo durante 24-72 horas según la vía de obtención (más prolongado tras lipoaspirado o médula ósea), y reincorporación progresiva a actividad cotidiana a partir del cuarto-quinto día. No requiere ingreso, inmovilización con férula ni baja laboral prolongada en la mayoría de los casos.

Qué esperar tras el tratamiento

Las terapias celulares trabajan más lento que un antiinflamatorio, pero más profundo y duradero. La mejoría se construye en semanas y se consolida en meses.

Día 0 — 3

Recuperación del procedimiento

Molestia local en los puntos de extracción (sangre, lipoaspirado o médula ósea) durante 24-72 horas. Sensación de plenitud articular en la articulación tratada que cede en pocos días. Tratamiento sintomático con analgésicos y hielo local si es necesario.

Semana 4 — 8

Inicio del efecto biológico

La mayoría de pacientes empieza a notar mejoría a partir de las 4-8 semanas — antes en articulaciones pequeñas como mano, algo más tarde en articulaciones grandes como hombro. Reducción progresiva del dolor con la actividad y mejor tolerancia funcional cotidiana.

Mes 3 — 6

Pico de efecto y consolidación

El efecto clínico suele alcanzar su pico entre los 3 y 6 meses tras el procedimiento. Cuando la respuesta es buena, aparece una reducción significativa del dolor crónico, mejora funcional sostenida y es posible la reincorporación completa a la actividad habitual. Es el momento de la primera valoración estructural de respuesta.

Seguimiento prolongado

Duración del efecto

En pacientes con buena respuesta inicial y cartílago residual conservado, los estudios de seguimiento prolongado indican un efecto consistente durante los dos primeros años, aunque en algunos pacientes seleccionados el efecto se mantiene incluso hasta los cuatro años — significativamente más que cualquier otra técnica regenerativa del hub. Cuando el efecto recurre, puede plantearse una sesión de refuerzo o el escalado al siguiente peldaño según el caso.

Una nota honesta sobre expectativas: las terapias celulares no regeneran un cartílago perdido completamente. Lo que hacen es modular el entorno articular, contribuir a preservar el tejido residual viable y reducir el dolor crónico. En casos con cartílago todavía conservado, el resultado puede aplazar la indicación quirúrgica durante un tiempo prolongado. En casos sin margen biológico, el efecto será limitado y otras opciones (Arthrosamid®, cirugía protésica) son más adecuadas. La respuesta es variable entre pacientes.

Cuándo las terapias celulares no son la respuesta

Como con cualquier técnica, hay situaciones donde decir «esto no es lo que toca» es la respuesta correcta.

Situaciones en las que no aplico terapias celulares

  • Artrosis terminal con colapso articular completo. Cuando ya no hay cartílago residual viable, la modulación biológica no aporta el beneficio que sí da en estadios intermedios. Aquí planteo Arthrosamid® o cirugía protésica según el caso.
  • Artrosis leve. Por debajo del umbral de grado III, el beneficio de las terapias celulares no compensa la inversión técnica del procedimiento. Otras opciones (ácido hialurónico, suero rico en citoquinas, Kiomedine®) son más eficientes en relación efecto-coste.
  • Procesos neoplásicos activos o en remisión reciente. La aplicación de células con potencial proliferativo en pacientes oncológicos requiere valoración multidisciplinar previa y suele ser contraindicación.
  • Infección activa local o sistémica. Contraindicación absoluta hasta resolución completa.
  • Artritis inflamatoria sistémica no controlada — artritis reumatoide, espondiloartritis. Antes hay que estabilizar la inflamación sistémica con el reumatólogo.
  • Coagulopatías graves o anticoagulación no ajustable que impidan la extracción de sangre, el lipoaspirado o el aspirado de médula ósea con seguridad.
  • Embarazo y lactancia. Por principio de precaución.
  • Tendinopatías puras sin afectación articular. Esta página trata sobre artrosis articular — para tendinopatías, el PRP y los péptidos de colágeno son las herramientas adecuadas.

En tu primera consulta valoramos todos estos puntos con exploración clínica detallada, ecografía dirigida y revisión de tus pruebas previas. Si las terapias celulares no son lo correcto para tu caso, te lo digo en la misma visita y exploramos qué opción sí lo es.

Dónde encajan las terapias celulares en el tratamiento de la artrosis

No son ni la primera ni la última línea. Son una opción concreta para artrosis moderada-avanzada con margen biológico, situada entre los tratamientos regenerativos básicos y la cirugía protésica.

Opción Duración orientativa* Indicación principal Frecuencia
Ácido hialurónico ecoguiado 6 — 12 meses Artrosis leve-moderada. Primer escalón. Una infiltración anual
Suero rico en citoquinas 6 — 12 meses Patología tendinosa y muscular (no artrosis) Según el caso
Kiomedine® CM 1 — 2 años Artrosis moderada o refractaria al AH Una infiltración anual
Arthrosamid® (PAAG) Hasta 4 años Artrosis de rodilla (indicación de ficha técnica) Una sola aplicación
Cirugía protésica 15 — 25 años Artrosis terminal con limitación severa Una cirugía + rehabilitación

* Sobre las duraciones: las cifras de esta tabla son valores medios orientativos, basados en estudios clínicos, y se ofrecen únicamente como referencia comparativa. No son una garantía de resultado. La duración del efecto puede variar según el grado de artrosis, la articulación tratada y las características individuales de cada paciente, y debe valorarse de forma personalizada en consulta.

El criterio operativo

Mi enfoque habitual de una artrosis sigue una lógica de escalado biológico. Las terapias celulares ocupan un peldaño específico: cuando el ácido hialurónico ya no alivia lo suficiente, el suero rico en citoquinas no es lo indicado y la artrosis ha avanzado hasta grado III con pérdida significativa del cartílago — pero aún hay tejido residual viable que justifica una intervención biológica antes de plantear la cirugía protésica.

En ese punto del escalado, la inversión técnica del procedimiento (quirófano, lipoaspirado o médula ósea, procesamiento celular) puede compensarse con la duración del efecto: los estudios hablan de hasta 2-4 años con una sola sesión en pacientes seleccionados, frente a los meses de los tratamientos anteriores. Es una decisión clínica que tiene en cuenta el estado real de tu articulación, tu nivel de actividad, tus expectativas y tu disposición al procedimiento. En consulta lo trabajamos con toda la información delante.

Preguntas frecuentes sobre células madre y terapias celulares

Vengo buscando «células madre». ¿Es eso lo que aplicáis?

Es lo que coloquialmente se llama así, sí. La realidad técnica es más precisa: lo que aplicamos son terapias celulares autólogas con dos posibles componentes: monocitos (células del sistema inmune con potente capacidad antiinflamatoria y participación relevante en la reparación tisular, obtenidas de una muestra de tu propia sangre) o células mesenquimales pluripotentes (células con capacidad de diferenciarse en distintos tejidos, obtenidas de tu tejido adiposo mediante un lipoaspirado mínimo, o en casos seleccionados de un aspirado de médula ósea del hueso ilíaco).

Importante: son siempre células de tu propio cuerpo, nunca de donantes externos. No son células embrionarias. No se cultivan en laboratorio durante semanas — se concentran en el mismo acto clínico, dentro del quirófano, y se aplican en la misma sesión.

El término «células madre» es útil porque es como busca el paciente, pero como concepto técnico es impreciso: lo que realmente aplicamos son células de tu organismo con capacidad biológica activa, no las pluripotenciales clásicas de los titulares de prensa.

¿Cómo se diferencia esto del PRP? ¿No es lo mismo?

No, no es lo mismo, aunque tampoco es completamente distinto. El PRP (plasma rico en plaquetas) es un derivado de tu sangre concentrado en plaquetas — pero las plaquetas no son células nucleadas con capacidad biológica activa propiamente dicha, son fragmentos celulares que liberan factores de crecimiento.

Las terapias celulares de esta página, en cambio, contienen células nucleadas (monocitos o mesenquimales) que pueden migrar, dividirse, diferenciarse y modular el entorno articular durante meses.

Por eso el escalado terapéutico es: PRP en tendinopatías y lesiones musculares, terapias celulares cuando la artrosis ha avanzado y se busca un efecto biológico más profundo que el que pueden aportar las plaquetas solas.

¿Cómo decides entre monocitos y células mesenquimales en mi caso?

El factor principal es el tamaño y el perfil de la articulación afectada. En articulaciones pequeñas del miembro superior (rizartrosis, interfalángicas) suelo optar por monocitos: la obtención por sangre periférica es sencilla, el volumen del concentrado encaja bien con el espacio articular y el componente inflamatorio que dominan los monocitos es clave en estas localizaciones.

En articulaciones más grandes (hombro, codo) o cuando se busca un efecto biológico más amplio sobre los tejidos articulares, las células mesenquimales suelen aportar más valor — el lipoaspirado o el aspirado de médula ósea son técnicas más laboriosas pero compensa por la calidad del concentrado obtenido.

Otros factores que pesan: edad del paciente, comorbilidades, preferencia personal sobre vía de obtención y coste relativo. La decisión se toma en consulta con toda la información clínica delante.

¿Por qué se hace en quirófano si no es cirugía?

Por una razón clínica concreta: garantía de esterilidad y mínima manipulación. Cuando trabajas con células vivas autólogas y vas a reintroducirlas en una articulación del propio paciente, el entorno tiene que ser quirúrgico — no por la complejidad técnica del procedimiento (que no requiere cirugía como tal), sino por el riesgo de contaminación bacteriana del concentrado celular si se procesara fuera del entorno estéril.

Por eso la extracción, el procesamiento, la concentración y la aplicación de las células se hacen en el mismo acto, dentro del mismo quirófano. Las células no salen del entorno estéril en ningún momento.

Esto, además, mantiene el tratamiento dentro del marco regulatorio de «mínima manipulación» — no requiere autorización específica como medicamento de terapia avanzada porque no se cultivan ni se manipulan fuera del acto clínico.

¿Es doloroso el lipoaspirado o la extracción de médula ósea?

Ambos procedimientos se realizan bajo anestesia local en quirófano, en algunos casos con sedación complementaria, por lo que la molestia durante el acto es mínima.

El lipoaspirado mínimo extrae una pequeña cantidad de tejido adiposo (habitualmente del abdomen) con una cánula fina — la molestia equivale a la de cualquier punción anestesiada. En los días siguientes puede haber un leve hematoma o sensibilidad local que cede con analgésicos.

El aspirado de médula ósea (cuando se opta por esta vía, menos frecuente) se obtiene del hueso ilíaco con técnica similar — molestia local moderada en el punto de punción durante 2-3 días.

Para la mayoría de pacientes, ninguna de las dos vías condiciona la decisión de hacer el tratamiento. Si quieres evitar específicamente cualquiera de las dos vías, la opción de monocitos vía sangre periférica está siempre disponible para casos donde esa preferencia tiene peso.

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto y cuánto dura?

Las terapias celulares trabajan más lento que un antiinflamatorio o una infiltración convencional, pero más profundo y duradero. Lo habitual es notar mejoría incipiente entre la cuarta y la octava semana — antes en articulaciones pequeñas como la mano, algo más tarde en articulaciones grandes como el hombro.

La mejoría progresa durante los 3 primeros meses y los resultados suelen consolidarse entre los 3 y los 6 meses.

Los estudios de seguimiento prolongado describen un efecto consistente durante los dos primeros años, que en algunos pacientes seleccionados se mantiene incluso hasta los cuatro años — más que el PRP, el ácido hialurónico o el suero rico en citoquinas. La duración real es variable de un paciente a otro. Cuando el efecto recurre, puede plantearse una sesión de refuerzo o el escalado al siguiente peldaño según el caso.

¿Es seguro? ¿Qué riesgos tiene?

Al tratarse de células del propio paciente procesadas dentro del mismo quirófano estéril, el perfil de seguridad es muy favorable: el riesgo de reacción alérgica o rechazo es prácticamente nulo (es tu propio tejido) y el riesgo de infección es el habitual de cualquier procedimiento quirúrgico controlado.

Los efectos secundarios habituales son los propios del acto: molestia local en el punto de extracción (sangre, lipoaspirado o médula ósea) durante 24-72 horas, molestia articular leve en los días siguientes a la aplicación que cede con tratamiento sintomático. No hay efectos sistémicos relevantes.

Las contraindicaciones principales son la infección activa y los procesos neoplásicos activos.

¿Lo cubre la Seguridad Social o algún seguro médico?

Las terapias celulares autólogas sí se utilizan dentro de la sanidad pública para determinadas indicaciones. Lo que la Seguridad Social no cubre es que el tratamiento se realice en un centro privado y que el sistema público (SERGAS) lo abone o lo reembolse posteriormente. La mayoría de seguros médicos privados tampoco lo cubren, aunque algunos de reembolso permiten recuperar parcialmente el coste según las condiciones de la póliza.

El precio se informa de forma personalizada en consulta una vez confirmada la indicación, la vía elegida (monocitos vía sangre, mesenquimales vía lipoaspirado o médula ósea) y el número de articulaciones a tratar — en algunos casos se pueden tratar varias articulaciones en el mismo acto clínico, lo que optimiza el coste del procedimiento.

Si tu artrosis ya no responde a lo básico pero la cirugía todavía no toca, hay un peldaño biológico que considerar.

La primera consulta sirve para valorar el estado real de tu articulación con exploración clínica y ecografía dirigida, revisar lo que ya has hecho, y decidir si las terapias celulares tienen sentido para tu caso — y cuál de las dos vías (monocitos o mesenquimales) sería la adecuada. Si esta es la herramienta que toca, te explico el plan completo. Si toca otra cosa, te lo digo igual.

Atiendo pacientes de toda España. Sin listas de espera.

Aviso: La indicación de cualquier tratamiento debe individualizarse tras una valoración médica completa. La información contenida en esta página tiene carácter informativo y no sustituye una consulta médica presencial. Los resultados pueden variar entre pacientes.