Hombro

5 ejercicios indispensables para la tendinitis de hombro

Mujer con las manos entrelazadas tras la espalda mostrando movilidad completa de hombro, rango recuperado tras los ejercicios para la tendinitis de hombro

El dolor de hombro es uno de los problemas más frecuentes del aparato locomotor y ocupa el segundo lugar tras las dolencias lumbares. Entre sus causas, las tendinitis son la principal.

Aplicar de forma precoz un tratamiento adecuado y realizar ejercicios bien pautados ayuda a aliviar el dolor, mejora la función de la articulación y reduce el riesgo de recaídas. Si tienes molestias y no sabes cómo empezar, entender el problema y saber qué ejercicios hacer y cómo realizarlos es el primer paso para una recuperación segura.

¿Qué es la tendinitis de hombro y por qué aparece?

La articulación del hombro es la más móvil del cuerpo humano. Esa gran movilidad permite gestos cotidianos y deportivos, pero también la hace más inestable y vulnerable a lesiones. El hombro está formado por tres huesos principales —húmero, escápula y clavícula— y por un complejo sistema de músculos y tendones.

El manguito rotador, formado por varios músculos y tendones, es una de las estructuras que más se trabaja en la rehabilitación. Su función es estabilizar la cabeza del húmero y permitir la rotación, la elevación y la abducción del brazo. Las causas más frecuentes de tendinitis son:

  • Movimientos repetitivos por encima de la cabeza.
  • Sobrecargas deportivas o laborales.
  • Desequilibrios musculares entre rotadores internos y externos.
  • Falta de coordinación entre la escápula y el húmero.
  • Cambios degenerativos asociados a la edad.

La tendinitis del supraespinoso es la más habitual, seguida de la tendinitis de la porción larga del bíceps. Ambas pueden provocar dolor al levantar el brazo, pérdida de fuerza y molestias nocturnas.

Beneficios de los ejercicios en la recuperación

Realizar estos ejercicios de forma controlada es clave dentro del tratamiento conservador. Bien indicados por un especialista, aportan múltiples beneficios:

  • Reducen el dolor y la inflamación progresivamente.
  • Mejoran la movilidad articular sin sobrecargar el tendón.
  • Corrigen desequilibrios musculares del hombro.
  • Favorecen una correcta posición de la cabeza humeral.
  • Disminuyen el riesgo de cronificación y recaídas.

Por eso conviene saber que el reposo absoluto prolongado suele ser contraproducente. El movimiento guiado y progresivo es esencial para una recuperación funcional.

Los 5 ejercicios paso a paso

Estos ejercicios deben seleccionarse y aplicarse de forma progresiva, respetando la fase de la lesión y el nivel de dolor. El objetivo es mejorar el control neuromuscular, recuperar la movilidad y reforzar la estabilidad del hombro. Conviene introducirlos siempre bajo supervisión, adaptados a cada caso.

1Retracciones escapulares

Ejercicio básico de activación de la musculatura estabilizadora de la escápula, para que el hombro funcione de forma eficiente. Una escápula mal controlada aumenta la carga sobre los tendones del manguito rotador y favorece el dolor.

Consiste en llevar los hombros hacia atrás y ligeramente hacia abajo, aproximando las escápulas de forma suave y controlada. Debe hacerse sin elevar los hombros ni generar tensión en el cuello.

Mujer activando la musculatura de la espalda en una retracción escapular, juntando las escápulas hacia la columna, ejercicio para la tendinitis de hombro

2Estiramiento del manguito rotador y musculatura periescapular

Su objetivo es reducir la rigidez y la tensión acumulada alrededor de la articulación. En muchos pacientes con tendinitis existe una limitación de la movilidad que contribuye al dolor y a la sobrecarga tendinosa.

Se realiza de forma pasiva, llevando el brazo afectado por delante del cuerpo con ayuda del brazo contrario. Debe mantenerse una tensión moderada, sin dolor, con respiración relajada y durante varios segundos para favorecer la relajación muscular.

Hombre realizando el estiramiento cruzado del manguito rotador, llevando el brazo horizontal ante el pecho y presionando desde el codo, para la tendinitis de hombro

3Ejercicio de péndulo (Codman)

El ejercicio de péndulo o de Codman es una movilización pasiva del hombro muy utilizada en fases más dolorosas. Permite mantener el movimiento articular sin activar de forma significativa la musculatura.

Para realizarlo, el paciente inclina el tronco hacia delante y deja el brazo afectado relajado, permitiendo que se mueva gracias a la gravedad. Los movimientos deben ser suaves y de pequeño recorrido, sin contracción voluntaria. Es útil para disminuir la rigidez y mejorar la circulación local.

Mujer realizando el ejercicio de péndulo de Codman con el tronco inclinado y el brazo colgando relajado con una mancuerna, para la tendinitis de hombro

4Rotaciones con banda elástica

Ejercicio activo de fortalecimiento del manguito rotador. Estos músculos son clave en la estabilidad de la cabeza del húmero dentro de la articulación.

Se realiza manteniendo el codo pegado al cuerpo mientras se efectúan movimientos de rotación interna o externa contra la resistencia de la banda. Conviene una resistencia baja al inicio y priorizar la calidad del movimiento sobre la fuerza, evitando compensaciones con el tronco o el hombro.

Mujer realizando rotaciones de hombro con banda elástica, con el codo pegado al cuerpo, ejercicio de fortalecimiento del manguito rotador para la tendinitis de hombro

5Elevaciones frontales y laterales con banda elástica

Se introducen en fases más avanzadas de la rehabilitación. Son ejercicios funcionales que reproducen movimientos del día a día y del deporte, dentro de rangos seguros.

Durante su ejecución, el brazo se eleva de forma controlada sin superar los 90 grados. La resistencia debe ser progresiva y adaptada a cada paciente. Ayudan a mejorar la fuerza, la coordinación y la resistencia del hombro, facilitando el retorno a la actividad normal.

Hombre realizando elevaciones frontales con banda elástica turquesa hasta la altura del hombro, ejercicio de fase avanzada para la tendinitis de hombro
EjercicioObjetivo principalFaseRepeticiones orientativas
Retracciones escapularesEstabilidad escapularInicial10-15
EstiramientosMovilidad y relajaciónInicial20-30 segundos
PénduloMovilidad pasivaDolor agudo1-2 minutos
Rotaciones con bandaFuerza específicaIntermedia12-15
Elevaciones con bandaMovimiento funcionalAvanzada10-12

Consejos extra para recuperarte

Además de realizar bien los ejercicios, conviene seguir unas recomendaciones que favorezcan la recuperación y eviten la cronificación. La tendinitis responde mal a la sobrecarga mantenida y a los gestos repetitivos sin control:

  • Evita movimientos bruscos y cargas elevadas por encima de la cabeza, sobre todo en las fases iniciales.
  • Aplica frío tras el ejercicio para controlar la inflamación.
  • Progresa de forma gradual en cargas y repeticiones.

Si durante los ejercicios aparece dolor intenso, pérdida de fuerza o dolor nocturno persistente, suspende la actividad y consulta con un especialista para reevaluar el tratamiento. La combinación de un diagnóstico precoz, un tratamiento conservador bien dirigido y ejercicios adaptados a cada fase es lo que permite aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad.

¿Tu dolor de hombro no termina de remitir?

Si las molestias persisten pese a los ejercicios, una valoración especializada del hombro determina si hay una lesión del manguito que requiere otro abordaje.

Solicitar valoración

Preguntas frecuentes sobre los ejercicios para la tendinitis de hombro

¿Puedo hacer ejercicios si tengo dolor?

Sí, siempre que el dolor sea leve y controlado. No deben provocar dolor intenso ni empeorar los síntomas. Si el dolor aumenta durante o después, reduce la intensidad o suspéndelos y consulta con un especialista.

¿Cuánto tiempo tarda en mejorar con ejercicios?

Varía según la gravedad y la constancia. Con un programa adecuado de ejercicios y fisioterapia, la mejoría suele notarse en varias semanas, aunque la recuperación completa puede prolongarse varios meses.

¿Es mejor reposo o ejercicio?

El reposo absoluto prolongado no suele ser recomendable. El enfoque actual prioriza el reposo relativo combinado con ejercicios específicos y controlados: el movimiento guiado favorece la recuperación del tendón y evita perder movilidad y fuerza.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Si el dolor persiste más de dos o tres semanas, aparece dolor nocturno, hay pérdida de fuerza significativa o los ejercicios no producen mejoría.